
Desde la perspectiva de la Botánica -discurso descriptivo- la higuera o Ficus carica, árbol frutal del género Ficus de origen asiático pertenece a la familia de las moráceas y su fruto es el higo. La higuera es un árbol rústico y muy resistente a la sequía y a la salinidad. Su historia se remonta al Antiguo Egipto, y era parte importante de la dieta de los romanos. En la Roma antigua era considerada árbol sagrado ya que Rómulo y Remo fueron amamantados, según el mito fundacional, por la loba bajo una higuera. El árbol no es alto, entre 7 y 8 metros, da mucha sombra, sus ramas son frágiles y sus frutos delicados; su corteza es lisa y de color grisáceo. Sus hojas son de color verde brillante y de textura áspera. Su floración es compleja y es polinizada por pequeñas avispas. Las flores crecen dentro de un receptáculo en forma de pera que luego se convertirá en el fruto –el higo- que es de color verde y a medida que va madurando se vuelve de un color amarillento o negro violáceo.
En el discurso literario, Juana de Ibarbourou (1892-1979) poetisa uruguaya autora de clásicos como Chico Carlo y obras como Lenguas de Diamante, Raíz Salvaje y Cántaro Fresco, es recordada a través de los años por La Higuera.

Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.
En mi quinta hay cien árboles bellos,
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.
En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.
Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se viste.
Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
«Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto».
Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!
Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:
¡Hoy a mí me dijeron hermosa!
Desde la perspectiva de la autora, la higuera no posee los rasgos de belleza propios del resto de los árboles de la quinta, es diferente. La describe como áspera y fea, con ramas grises y sin flores. A nivel de la connotación y mediante el recurso de la metáfora extendida y la personificación se le atribuyen propiedades humanas a un árbol, emociones como la tristeza, la necesidad de reconocimiento y la capacidad de escuchar –verbo de percepción- el elogio que le permitiría recuperar la esperanza. En este poema la autora describe en un nivel de lenguaje denotado un escenario de naturaleza, una quinta donde hay todo tipo de árboles frutales lustrosos, rectos, y entre ellos, una higuera: áspera y gris. El punto de vista de la autora se percibe en la apreciación de la belleza, la subjetividad en el punto de vista del que observa y la mentira piadosa que busca consolar. El amor, la belleza y la juventud eran temas centrales en su obra, representados en la naturaleza como su motivo más frecuente; la madurez y la vejez aparecen con el temor a la pérdida de los valores propios de la juventud.
En el discurso bíblico, la parábola de la higuera estéril (Lucas, 13: 6-9):

Les dijo también esta parábola: “Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y no los encontró. Dijo entonces al viñador: Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y no los encuentro. Córtala, ¿para qué malgastar la tierra? Pero él respondió: “Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré. Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no la cortarás”.
Una parábola, es una historia que se proyecta sobre otra historia; una figura literaria en donde por similitud o analogía se infiere una enseñanza moral o una verdad importante. En dos niveles del lenguaje uno denotado (literal) y el nivel de la connotación (implicaturas) donde se deduce por analogía el mensaje. Desde la perspectiva de la Semiótica, Geninasca (1997) considera que el discurso bíblico es un discurso intransitivo (reflexivo) dado que su función no se orienta a informar sobre un objeto o estado de las cosas (discurso transitivo); sino que su naturaleza figurativa busca enfatizar las condiciones mismas del significado, una racionalidad semántica particular.
De acuerdo a la interpretación de este texto en la Biblia, “se pone de manifiesto la paciencia divina y se la aplica al Pueblo elegido. Dios lo espera misericordiosamente, y solo si no da fruto, al final será rechazado” (El Libro del Pueblo de Dios. La Biblia. 29.a ed., 2006). Mediante la analogía de la higuera estéril, la que no da frutos hace tres años y malgasta la tierra; se enfatizan la paciencia y la misericordia divina frente a la dureza y la indiferencia de los hombres. Se apela al trabajo del alma para elegir a la bondad frente a la maldad, a la paciencia más que a la cólera, a la benevolencia más que a la envidia, a la humildad más que al orgullo. Insta a reflexionar para que la caridad vuelva a nuestro corazón, que no quede sitio en él para la amargura ni el odio (San Cesáreo de Arlés, 470-543, monje y obispo).
Tres perspectivas discursivas sobre la higuera, un árbol con mucha historia en el entramado de textos a través de los tiempos.

Referencias bibliográficas:
La dramática vida de Juana de Ibarbourou (14 de julio, 2020) Historia Hoy Disponible en: https://historiahoy.com.ar/la-dramatica-vida-juana-ibarbourou-n2350
La higuera de las raíces a la flor https://www.genero.patrimoniocultural.gob.cl/651/w3-article73268.html?_noredirect=1#:~:text=Se%20dice%20que%20bajo%20su,un%20canasto%20repleto%20de%20higos.
Botanical online. Disponible en: https://www.botanical-online.com/botanica/higuera-caracteristicas
Geninasca, J. (1997). La Parole littéraire. Paris: Presses Universitaires de France